¿Cómo hacer una sopa de pollo como la de mamá?

Cada vez que sentimos que aparecen los síntomas del invierno, nuestro cuerpo entra en piloto automático y deseamos de manera subconsciente una buena sopa de pollo, suficiente para consumir durante tres comidas al día, siete días a la semana, hasta que ese malestar del resfriado de los primeros días de invierno desaparezca.

Sopa de pollo como la de mamáQuizás ya en cierta etapa de nuestras vidas aprendamos a dar nuestro propio sabor a la sopa de pollo, pero siempre llegamos a rebobinar los días en que nuestra madre preparaba una olla del tamaño de un restaurante llena de sopa de pollo y obligaba a todos a poner nuestras caras lo más cerca posible de nuestros tazones con la esperanza de que el vapor espeso activara el sistema inmunológico.

Dicho esto, creo firmemente que la sopa de pollo tiene más propiedades curativas (o un mayor efecto placebo) cuando alguien más lo hace por nosotros.

A continuación tenemos una breve descripción de esta receta, que cuenta con las poderosas propiedades antiinflamatorias y de combate al frío del jengibre, el ajo y la cúrcuma, por lo que, en otras palabras, es una sopa sobrecargada.

Si no puede convencer a alguien para que lo haga por usted, he aquí cómo hacerlo usted mismo: en un horno holandés grande, cocine el ajo, la cebolla, las zanahorias y el apio en aceite hasta que la cebolla esté transparente. Agregue el jengibre rallado y la cúrcuma, saltee todo junto para que las especias sanadoras puedan finalmente hacer su magia. Agrega el caldo de pollo y la pechuga de pollo y lleva la sopa a ebullición, revolviendo también el cuscús perlado. Cocine a fuego lento durante 30 minutos hasta que el pollo esté completamente cocido y retire a desmenuzar. Agregue el pollo desmenuzado y tome un gran cuenco amplio para que comience a reforzar su sistema inmune.